Tener un ambiente sano es un derecho - AMAGI Desarrollo Humano
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Tener un ambiente sano es un derecho

Tener un ambiente sano es un derecho

Actualmente el mundo se está planteando un nuevo modelo de desarrollo, estamos dejando de concebir que el progreso es meramente material y que los recursos son ilimitados. El sistema capitalista que trae consigo el consumismo y el derroche no sólo destruye al ambiente, sino que también genera grandes desigualdades sociales. El actual modelo de crecimiento económico se basa en la extracción de recursos naturales lo que genera gran presión sobre el ambiente, llegando a degradar y hasta agotar esos recursos. Tal degradación, trae consecuencias económicas y sociales irremediables para la población, en especial para quienes se encuentran en situación de pobreza, siendo estos los más vulnerables.

Argentina, al igual que los países de Latinoamérica se encuentra dentro de este modelo capitalista en donde la problemática de las desigualdades hacen que las consecuencias por la explotación intensiva de los recursos, como el cambio climático, afecten a las personas más pobres y vulnerables. Sin embargo, hace algunos años comenzaron a observarse políticas en favor de el desarrollo sostenible.

 

En 1994 se le dio un rango constitucional a la protección de los derechos ambientales incluyendo en la Constitución Nacional el artículo 41 que busca garantizar un ambiente sin contaminación y la posibilidad de acceder a educación ambiental:

“Todos los habitantes gozan del derecho a un ambiente sano, equilibrado, apto para el desarrollo humano y para que las actividades productivas satisfagan las necesidades presentes sin comprometer las de las generaciones futuras; y tienen el deber de preservarlo. El daño ambiental generará prioritariamente la obligación de recomponer, según lo establezca la ley.

Las autoridades proveerán a la protección de este derecho, a la utilización racional de los recursos naturales, a la preservación del patrimonio natural y cultural y de la diversidad biológica, y a la información y educación ambientales.

Corresponde a la Nación dictar las normas que contengan los presupuestos mínimos de protección, y a las provincias, las necesarias para complementarlas, sin que aquellas alteren las jurisdicciones locales.

Se prohíbe el ingreso al territorio nacional de residuos actual o potencialmente peligrosos, y de los radiactivos.”

 

Desafortunadamente, el modelo consumista y el mal uso de los recursos naturales ha generado altos niveles de contaminación violando la Constitución Nacional y sin garantizar el desarrollo integral del conjunto de la sociedad dejando a gran parte de la población sumergida en la pobreza.
Una sociedad sustentable es la que satisface sus necesidades sin disminuir las perspectivas de las generaciones futuras. El momento de actuar es ahora, reconociendo y aceptando las responsabilidades con la humanidad y con nuestro planeta, ya que la supervivencia de una comunidad, a largo plazo, depende de una base de recursos limitados. Y su aplicación implica una distribución equitativa de los recursos naturales y del ingreso, garantizando así que todo ser humano tendrá lo suficiente para lograr su bienestar. De esta forma, para lograr el desarrollo sostenible, se debe encontrar la armonía entre el crecimiento económico, la inclusión social y la protección de el ambiente.
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